Hace unas semanas nos dieron una charla en el trabajo sobre lo buena que es la diversidad, cómo debemos respetarnos todos por igual, y lo bien que se comporta la empresa en este sentido. A pesar de todo no he conseguido que pongan el acento en mi apellido, pero bueno, supongo que tienen excusa y todos tenemos que ceder un poco. Además de que me tira de la polla que pongan acento o no. El caso es que poco después de aquella charla a un moro le dieron una botella de vino como premio por no sé qué chorrada. Y es que son únicos respetando la diversidad…
Yo me acerqué al moro, Adnan, un chaval al que ya comenté que convertí a la verdad de Firefox, para preguntarle qué le parecía que le dieran una botella de vino. Sabía que alguno se podría haber ofendido, pero suponía que Adnan tendría más sentido que todo eso. Efectivamente había encontrado una solución a su problema:
- No claro, yo no bebo vino, pero no pasa nada: ya me dieron otra botella y [un inglés] me la compró, así que le venderé ésta también.
Yo, que tengo que admitirlo, puedo ser bastante puñetero, anduve ahí bien de reflejos y le planteé la situación en unos términos que no le dejaban más que una salida posible:
- Pero hombre, ¿¡cómo vas a venderlo!? Eso es comerciar con acohol y es pecado. No puedes venderlo.
Y me regaló la botella.
No hay nada mejor que conocer las debilidades de quien tienes enfrente…





Eres maligno… Powers…
Por: pazzi el 3 Abril, 2007
a las 6:09 pm