Posteado por: jonkysit | 19 noviembre, 2007

Yo mismo, hoy, al jefe.

Lo dejo. Me ha salido un trabajo mejor en España y me marcho. Toma la identificación. Adios y suerte.

Posteado por: jonkysit | 14 noviembre, 2007

Otro al hoyo.

Empecé a leer el Economist hace años en la sala de revistas de la facultad. Es una revista que me gusta mucho y con la que suelo estar de acuerdo. Incluso cuando defienden una postura equivocada (como en el caso de la propiedad intelectual) me gusta leer sus artículos porque argumentan, algo que tristemente escasea en los medios en general, y particularmente en los españoles.

Tiene una sección en concreto que procuro leer todas las semanas: el obituario.  Recuerdo especialmente a dos personas que se homenajeó en aquella sección.  La primera era una señora japonesa que se hizo famosa siendo una niña, cuando aún había castas en aquel país y ella pertenecía a la de los intocables (la más baja).  Un día a aquella niña le tocó entrar en el servicio de la corte, y se vió vaciando el cagadero del emperador.  Y entonces la niña reflexionó: pero entonces, si el emperador caga, es por que come; y si come es susceptible al hambre, y puede morir; y por lo tanto no es un dios.  Aquella reflexión, como cualquiera se puede imaginar, la metió en un lío cojonudo.

Hubo otra muy buena de un americano a quien se contrató para apagar los incendios que Sadam causó en los pozos petrolíferos de Kwait cuando invadió el país.  Resulta que el americano era según todas las referencias el mejor del mundo en lo suyo.  Y era también un tío conflictivo por lo que allí contaban.  Tras mucho negociar el gobierno kwaití le hizo una concesión especial al dejarle meter en el país wisky para consumo propio.  Lo que no admitió el gobierno fue su plan de soltar cerdos por los campos de petróleo para que, si había minas, las hicieran explotar.  Lo de los cerdos a los kwaitíes les pareció demasiado…

Pues en la necrológica de esta semana traen a otro personaje pintoresco.  A un buen hijo de puta, qué coño, que hablamos de un tal Khun Sa, rey del opio en Burma.  Tras un ascenso meteórico en el comercio de heroína, consolidando la “industria” en su país, empezó a tener problemas con los Estados Unidos, que presionaban a su gobierno para que le parase los pies.  Él por su parte se presentaba a sí mismo como un luchador por los pobres y defensor de los débiles, lo de siempre.  Y aquí es donde llega la parte que me gustó del artículo:

En 1977 ofreció a los americanos toda su cosecha de opio: compradlo, les desafió, sacadlo del mercado y dadme el dinero para mi gente.  En vez de eso, los americanos le demandaron.

Al final el tío se retiró a tiempo entregando sus armas y su ejército al gobierno de su país, y se fue a su casa a vivir con sus cuatro mujeres.  Uno de esos hijos de puta que secuestraba a niños y los alistaba en su ejército personal, pero el toque de hacer retratarse a los americanos me encantó.

Posteado por: jonkysit | 6 noviembre, 2007

Médicos.

He oído comentar que hay escasez de médicos en España. Es uno de esos temas de los que uno no tiene ni idea pero que de repente resulta que hay que tener una opinión porque si no tienes una propia acabas absorbiendo la de otro, y eso hay que evitarlo siempre. Y así me ha resultado muy útil encontrarme con una imagen, que es además curiosa y que copio aquí debajo. Nada más y nada menos que un mapamundi hecho con el número de habitantes por médico en cada país:

Número de habitantes por médico

Aquí no se ve muy bien porque la imagen está reducida (click en el mapa para ir al tamaño original), pero el caso es que por lo visto en España hay 300 personas por médico; una de las proporciones más bajas de la UE. Y el servicio médico no creo que sea mucho mejor, así que yo me pregunto: ¿y no será que lo que falta es una mejor organización?

Insisto en que mis elementos de juicio son muy escasos, pero con lo que tengo me inclino a pensar que no faltan médicos sino capacidad de organización.

Posteado por: jonkysit | 5 noviembre, 2007

Cantando coisas de amor.

En la segunda mitad de los sesenta, en plena dictadura militar, surgía en Brasil un movimiento cultural que me interesa más bien poco en vertientes plásticas, pero que nos dió una música tremenda. Lo llamaron Tropicalia, y nos dejó cosas tan cojonudísimas como “A banda” de Chico Buarque de la que recomiendo encarecidamente a todo el mundo incorporarla a la lista de canciones preferidas.

Y encima echa uno un vistazo a YouTube y se encuentra con una grabación en directo del año 66. El sonido es claramente mejorable, pero la canción no:

¡Y lección de portugués incorporada! Nótense especialmente los deliciosos versos en negrita:

Estava a toa na vida, o meu amor me chamou
Pra ver a banda passar, cantando coisas de amor
A minha gente sofrida, despediu-se da dor
Pra ver a banda passar, cantando coisas de amor

O homem sério que contava dinheiro, parou
O faroleiro que contava vantagens, parou
A namorada que contava as estrelas,
Parou para ver, ouvir e dar passagem

A moça triste que vivia calada, sorriu
A rosa triste que vivia fechada, se abriu

A meninada toda se asanhou
Pra ver a banda passar, cantando coisas de amor

Estava a toa na vida, o meu amor me chamou
Pra ver a banda passar, cantando coisas de amor
A minha gente sofrida, despediu-se da dor
Pra ver a banda passar, cantando coisas de amor

O velho fraco se esqueceu do cansaço e pensou
Qu’inda era moço pra sair no terraço e dançou
A moça feia debruçou na janela
Pensando que a banda tocava pra ela

A marcha alegre se espalhou na avenida e insistiu
A lua cheia que vivia escondida, surgiu
Minha cidade toda se enfeitou
Pra ver a banda passar, cantando coisas de amor

Mas para meu desencanto, o que era doce acabou
Tudo tomou seu lugar, depois que a banda passou
E cada qual no seu canto, em cada canto uma dor
depois que a banda passo, cantando coisas de amor

depois que a banda passo, cantando coisas de amor
depois que a banda passo, cantando coisas de amor

Posteado por: jonkysit | 2 noviembre, 2007

Un conocido, hace tiempo, a su ahora ex-novia.

¡¡Que no, joder, que no!! Mira, si quieres dejo que me mees encima, ¡pero a mí no me mete el dedo en el culo ni Dios!

Posteado por: jonkysit | 1 noviembre, 2007

Eligiendo las palabras con cuidado.

Anoche hablé con un amigo. Fue una de esas conversaciones sobre todo y sobre nada, que se tienen cuando uno ya debería estar durmiendo y por alguna razón retrasa el momento de irse a la cama. Así como de pasada me comenta mi amigo el caso de un tío suyo que ocasionalmente es cazador furtivo, y de vez en cuando caza algún venado en el coto vecino de un señorito. A mí me hizo gracia la forma totalmente inocente y desenfadada de decirlo, y le obligué a elaborar un poco más lo que era un comentario de pasada.

Resulta que el tío de mi amigo, digamos que se llama tío Manolo, vive en el campo; tío Manolo vive en una casa con una finca que linda con un enorme coto en el que se organizan cacerías de cuando en cuando. El coto debe de ser de los buenos, y las cacerías de aúpa, porque tiene nada menos que venados. Alguna vez un venado se sale del coto y entra en la finca del “furtivo”. En estos casos tío Manolo lo tiene muy claro: un tiro al venado, y ya tenemos carne para una buena temporada. Pero otras veces el tío Manolo se impacienta y en vez de esperar a que un venado se escape, cruza él al coto a cazar un venado.

Y me llamó la atención la naturalidad con la que mi amigo contaba lo que para él era nada más que una anécdota. Al fin y al cabo, eso de cazar furtivamente en el coto privado de un señorito es casi de justicia poética. Es un acto digno de Robin Hood… ¿o no?

¡Coño, pues claro que no! Tío Manolo es un puto cuatrero. Yo no veo la diferencia entre entrar al coto de un señorito y cazar un venado, o robar una vaca que haya en un prado junto a la carretera.

Hubo un momento de desconcierto, pero al final mi amigo no tuvo más cojones que admitir que su tío Manolo no es la persona más decente de España. Yo insisto en que es un puto cuatrero, pero en cualquier caso parece que estamos de acuerdo en que roba – sin ejercer violencia contra el propietario, que mi amigo se empeñó en quitarle hierro al asunto contra toda evidencia, pero en fin.

Y es que hay que andarse con muchísimo ojo. Si hasta un amigo, así, con toda la inocencia del mundo, está a punto de colárnosla doblada, como para fiarse de un político…

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